“Diamond Eyes” funciona como solían hacerlo los grandes discos: cada canción te aleja un poco más del día gris, hasta que sin darte cuenta estás en otro lugar, más luminoso y vital.
El sexto álbum de Deftones nació en un contexto profundamente emotivo: la banda lo grabó tras el accidente automovilístico de 2008 que dejó en estado crítico a su bajista y amigo Chi Cheng. Esa pérdida marcó el tono del disco, dotándolo de una claridad emocional y un sentido de propósito renovado.
El entrelazado hipnótico entre las guitarras ondulantes de Stephen Carpenter y la voz etérea y cambiante de Chino Moreno constituye el corazón de la tensión y la belleza que caracterizan al sonido de Deftones.
Esa fricción creativa —a veces contradictoria, siempre fértil— es lo que mantiene viva su alquimia:
“¿Qué nos hace funcionar?”, pregunta Carpenter. “Chino te daría la respuesta opuesta a la mía. Así somos: nos contradecimos constantemente. Pero eso es justamente lo que hace que nuestra música sea lo que es: intensa y distinta.”“Diamond Eyes” es un disco de catarsis, resiliencia y reinvención, donde cada riff y cada susurro parecen decir que incluso en la oscuridad más densa sigue habiendo belleza, si uno se anima a mirar de frente.
$93.750,00
Precio final: $75.000,00
“Diamond Eyes” funciona como solían hacerlo los grandes discos: cada canción te aleja un poco más del día gris, hasta que sin darte cuenta estás en otro lugar, más luminoso y vital.
El sexto álbum de Deftones nació en un contexto profundamente emotivo: la banda lo grabó tras el accidente automovilístico de 2008 que dejó en estado crítico a su bajista y amigo Chi Cheng. Esa pérdida marcó el tono del disco, dotándolo de una claridad emocional y un sentido de propósito renovado.
El entrelazado hipnótico entre las guitarras ondulantes de Stephen Carpenter y la voz etérea y cambiante de Chino Moreno constituye el corazón de la tensión y la belleza que caracterizan al sonido de Deftones.
Esa fricción creativa —a veces contradictoria, siempre fértil— es lo que mantiene viva su alquimia:
“¿Qué nos hace funcionar?”, pregunta Carpenter. “Chino te daría la respuesta opuesta a la mía. Así somos: nos contradecimos constantemente. Pero eso es justamente lo que hace que nuestra música sea lo que es: intensa y distinta.”“Diamond Eyes” es un disco de catarsis, resiliencia y reinvención, donde cada riff y cada susurro parecen decir que incluso en la oscuridad más densa sigue habiendo belleza, si uno se anima a mirar de frente.